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NIÑOS INDIGO - Seres del Nuevo Tiempo
En las últimas dos décadas el fenómeno de los niños índigo ha incrementado su importancia debido a la presencia de estos infantes tan especiales. El tema es altamente controvertido debido a que no es un término aceptado por la psicología y la psiquiatría convencionales, sin embargo las bases de las cuales se parte para definirlos son por demás interesantes.
Los orígenes de éste fenómeno parten de los estudios realizados en los años 80’s por la parapsicóloga Nancy Ann Tappe quien definió que hay un grupo de niños especiales que se caracterizan por tener un aura de color índigo. Relacionado a esta aura se asocian toda una serie de comportamientos como mayor intuición, espontaneidad, rechazo a la moral estricta y una gran imaginación creativa. Algunos llegan incluso a afirmar que poseen cualidades paranormales como la telepatía, clarividencia o capacidades de sanación.
La procedencia de estos niños se puede ver de dos maneras, en primer lugar es un fenómeno asociado a la alta cantidad de estimulación que el bebé recibe desde el vientre intrauterino, por lo tanto al nacer sus sentidos estarán más desarrollados de lo que esperaríamos. La madre en el transcurso de la gestación vive el estrés y las altas demandas que exige la vida moderna así como lo que logra captar el feto por los medios electrónicos como televisión, música, telefonía celular, etc. En segundo lugar se puede considerar que estos niños vienen “programados” genéticamente para enseñarnos lo equivocada que está la humanidad en esta sociedad “moderna”. En pocas palabras rompen todo esquema que tenemos diseñado desde lo social, moral, ideológico y humano.
Éste último aspecto es algo muy característico de los niños índigo y de alguna forma o de otra se contraponen al sistema rígido y moral con el cual vivimos en sociedad, en consecuencia, por ejemplo se adaptan poco a los sistemas de enseñanza formal donde el proceso de aprendizaje es lineal y que demanda memorizar para obtener buenas calificaciones.
Un niño índigo no quiere que le enseñen las cosas a través de un pizarrón, eso es muy aburrido, quiere “vivir las cosas”, por lo tanto si se le habla del sistema solar no le interesa memorizar el orden de los planetas sino que quiere verlos a través de un telescopio. Si en su clase de Ciencias Naturales se le habla de las leyes de causa y efecto, por naturaleza necesita experimentarlas y al subirse a su bicicleta en lugar de rodear la piedra que tiene de frente va a intentar de todas formas posibles pasar sobre de ella aunque se arriesgue a una caída. Si se le está enseñando la biología de las plantas terminará por cortar todas las flores que hay en el jardín y las habrá deshojado para corroborar lo que le dijeron.
La actividad de algunos de estos niños termina siendo un verdadero dolor de cabeza para muchos padres y autoridades escolares. A esto le agregamos que regularmente no suelen ser pasivos y si algo no les parece reaccionan de inmediato, en consecuencia si la forma rígida de educación que se vive en el colegio o en casa termina fastidiándole, conseguirá todas las formas posibles de romper ese esquema que para él es incómodo.
Aunado a esto se sabe que regularmente utilizan mayormente su hemisferio derecho del cerebro lo que trae consigo posibles problemas en el aprendizaje de lectura, escritura y matemáticas. Curiosamente pocas personas son las que saben que un niño con problemas de aprendizaje regularmente tiene una capacidad intelectual superior a la normal.
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