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CARTA NATAL PREHISPÁNICA
En la gran Tenochtitlan, cuando un nuevo miembro ingresaba a la comunidad era presentado ante el "Tonalpouhque" que era aquella persona que conocía la dinámica del tiempo y las energías que se manifestaban en cada elemento del calendario en un día determinado. Él era un conocedor de los "Amoxtin" o libros sagrados, hoy conocidos como códices. En estos se plasmaban las energías y los acompañantes siderales, terrenales, diurnos y nocturnos que se manifiestan en la cuenta del tiempo. A este conjunto de elementos se les da el nombre de "Tonalamatl" que es la cuenta de las energías sagradas de nacimiento.
De esta manera se le asignaba el nombre al nuevo miembro de la comunidad y a los padres se le hablaba de su destino en cuanto a las habilidades que podía desarrollar por las energías que lo acompañaban desde su nacimiento.
Partiendo de nuestra herencia sagrada es como hemos llegado a conocer que cada uno de nosotros es acompañado de determinado conjunto de energías que son impregnadas en nosotros el día en que se asoma al mundo nuestra mollera.
Conocer nuestras sagradas energías de nacimiento nos permite conocer mas de nosotros al saber con qué energías estamos conectados y también saber cuáles son las características de personalidad que mas debemos pulir para ascender un peldaño en nuestro camino evolutivo y para estar en armonía con nuestro destino.
En estos tiempos en los que se ha hecho evidente la falta de conexión con el cosmos y con la Tierra es tarea fundamental que comencemos a formar un verdadero rostro y corazón. Es el tiempo en el que cada uno de nosotros necesita recibir su nombre cósmico y comience a vibrar con él para reintegrarse a la búsqueda de sí mismo y de lo que nos rodea.
Hoy día, basados en nuestra fecha y hora de nacimiento podemos conocer nuestras energías de nacimiento y saber cuál es nuestro verdadero nombre, el nombre cósmico y cuál es nuestra Misión en este plano de conciencia.
Descubrir nuestra misión y nuestro destino nos ayuda a saber en qué podemos contribuir al cambio planetario, reencontrándonos de una manera mas armonizada e integrada con todo lo que nos rodea. De esta forma, podremos desarrollar todas nuestras potencialidades, que son aquellas que están marcadas desde el momento de nacer.
La lectura de la Carta Natal prehispánica se debe solicitar con una semana de anticipación para poder realizar la cuenta del destino y luego en una ceremonia se lee esta carta, entregándole a quien lo solicita el códice prehispánico del día de su nacimiento en papel amate.
Luego de esta lectura el solicitante podrá elegir su nuevo nombre cósmico y vibrar en sintonía con su misión. Una vez elegido el nombre cósmico, podrá solicitar la Siembra de Nombre que afirmará esta misión plasmándola en la tierra con una ceremonia prehispánica.
Para solicitar su Carta Natal Prehispánica deberá hacerlo telefónicamente con una semana de anticipación. |